Historia
En la Urbanización La Calera de La Merced del distrito de Surquillo en Lima, a inicios de la década de los ochenta, gracias a la iniciativa de algunos fieles laicos se comienza a celebrar la Santa Misa en el terreno que actualmente ocupa la Iglesia Parroquial. Con el correr del tiempo se asienta precariamente en dicho lugar un recinto de esteras y material ligero. Lo que después llamarían algunos “la catedral de esteras”. Lamentablemente unos pocos meses después se tienen dificultades con el terreno, que había sido asignado por la autoridad competente al Ministerio de Educación, por lo que se genera una disputa.Algunos fieles de la naciente comunidad católica llegan incluso a pernoctar por turnos en el terreno para evitar que sea demolida la precaria construcción de esteras y cañas.
Esto finaliza por las excelentes gestiones de algunos laicos que logran que el Gobierno adjudique la mitad del terreno al Arzobispado de Lima y la otra mitad pase a ser propiedad del Ministerio de Educación. La Ley 24618, que estableció lo anterior y solucionó la disputa, fue dada el 22 de diciembre de 1986 por el Doctor Alan García Pérez, Presidente de la República por aquel entonces. En esta gestión destacaron el difunto Monseñor Alberto Brazzini Díaz-Uffano, Obispo Auxiliar de Lima y la Señora Diputada Judith de la Mata, que respondieron con prontitud a la demanda de los fieles. Con el correr de los años se edificará en el terreno contiguo a nuestra Parroquia la Escuela Nacional de Ballet, con quiénes en la actualidad guardamos una relación de gran respeto, estrecha colaboración y plena armonía.
Al año siguiente se colocó la primera piedra de la Capilla de la Urbanización La Calera de La Merced. Somos testigos vivientes de su desarrollo y crecimiento cotidiano. Vale la pena recordar la transformación de aquella Capilla muy humilde de piso afirmado, palos y esteras en la hermosa y acogedora Iglesia Parroquial de hoy.
A lo largo de estos años la Capilla estuvo primero al cuidado de la Parroquia Jesús Obrero de Surquillo, puesto que era parte de su jurisdicción. Luego perteneció a la Parroquia Nuestra Señora de la Evangelización de Nazaret de la Urbanización Los Sauces. Posteriormente, el 15 de diciembre de 1998 el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, el Cardenal Augusto Vargas Alzamora, erige canónicamente la Parroquia Nuestra Señora de la Evangelización, desmembrándola de la Parroquia de Los Sauces, que pasó a denominarse Santa María de Nazareth. El mismo día fué nombrado Párroco el padre Antonio Faron (Diócesis de Tarnow- Polonia), quien permaneció en dicho oficio hasta su renuncia en Agosto del año 2006.
La jurisdicción de la Parroquia de Nuestra Señora de la Evangelización según el Decreto Arzobispal de creación sería el territorio comprendido entre las calles: Avenida Angamos hasta el cruce con la Avenida Intihuatana; Avenida Intihuatana hasta el cruce con la Avenida Villarán; Avenida Villarán hasta el cruce con la Avenida Principal; y, Avenida Principal hasta el cruce con la Avenida Angamos. Toda su jurisdicción es parte del distrito de Surquillo.
Es importante recordar que la imagen que cobijó nuestra Parroquia desde su formación, fue la de Nuestra Señora de La Merced, debido a que es la Patrona de la Urbanización donde se encuentra la Iglesia Parroquial. La imagen de Nuestra Señora de la Evangelización fue entronizada en el costado derecho del Altar desde mediados del 2007.
Entre los sacerdotes que han colaborado en nuestra Comunidad Parroquial podemos mencionar con mucha emoción y cariño a los Sacerdotes Diocesanos: + Alfredo Castro (Q.E. P.D.); Claudio Wollseifen y Jorge Deleye (Belgas); Juan Pedro Sorota y Antonio Farón (Diócesis de Tarnow - Polonia); Roberto Higinio (Arquidiócesis de Lima).
En Agosto del 2006 el Padre Francisco Chavarry fue nombrado Párroco de esta comunidad Parroquial, cargo que viene desempeñando hasta la actualidad.
En este transcurso de estos 10 años hemos sido testigos del compromiso, la participación y el esfuerzo desplegado por nuestra comunidad en apoyo a su Parroquia. Vemos también con optimismo y agrado, la tarea desplegada por nuestros Sacerdote y fieles laicos en la formación cristiana católica de la niñez y juventud. En la consolidación de la fe del adulto mayor, resaltando su perseverancia a través de programas de Profundización en los Sacramentos de Bautismo, Confirmación y Eucarístia.



